 Biblioteca Nacional de Rusia (Vitr. 24.2)
El
repertorio animalístico de la edad media esculpido en
los templos; como los elefantes y grifos de las iglesias
de Saintenge, los leones y otros muchos animales del
camino de Santiago, los monstruos del baptisterio de
Artelami en Parma, del rosetón de la catedral de
Lausana, de los bajorrelieves de la catedral de
Vladimiro en Rusia, etc., son representaciones de los
vicios, de las virtudes, de temas religiosos, estado
espiritual del hombre, de Jesucristo, o del demonio.
Esta tradición tiene su origen en una obra,
ya desaparecida, escrita en Alejandría en el siglo II,
denominada Physiologus; que trataba de los animales y sus
propiedades desde el punto de vista científico y enciclopédico.
En esta obra se inspiró San Isidoro para la composición del
Libro XII de Las Etimologías. A medida que se fue perdiendo el
interés científico en la oscura época de la Alta Edad Media, fue
apareciendo otro carácter con un atractivo más moralizante, a la
vez que escatológico y misterioso. Así, la representación del
Ave Fénix era la prueba de la posibilidad de la resurrección, y
la caza del unicornio recordaba el martirio de Cristo.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS
- Formato: 220 x 170 mm
- Páginas 182 (91 folios en pergamino)
- Ilustraciones: 114 estampadas con oros
|