Premio
"Libros Mejor Editados durante 1998" del Ministerio de Cultura de
España. Modalidad: Bibliofilia y Facsímiles
“La
más alta ocasión que vieron los siglos” escribió Miguel de Cervantes
calificando el acontecimiento bélico en el que participó como
combatiente, y en el que tantas esperanzas había puesto la
Cristiandad. En la colección “El mundo de Felipe II” no podía faltar
un título dedicado a la batalla de Lepanto en el que se abordara la
política del monarca hispano para contener la expansión del Imperio
turco por el Mediterráneo occidental, amenazando las costas hispanas
e italianas, en buena parte pertenecientes a la Monarquía hispana.
Los asedios de Malta (1565) y Chipre (1570), importante posesión
veneciana, por la poderosa flota otomana, concitaron las voluntades
de la república de Venecia, del papa Pío V y de Felipe II a formar
una Liga para hacer frente a la armada turca (mayo de 1571). La
flota cristiana, al mando de Juan de Austria, hermanastro del rey
español, y en la que participaban el veneciano Barbarigo, Andrea
Doria y el marqués de Santa Cruz se hizo a la mar desde Messina y
localizó a la flota del sultán Selim II en el golfo de Lepanto (Neupactos),
antesala del golfo de Corinto. El combate ferocísimo tuvo lugar el 7
de octubre de 1571. Intervinieron unas 700 embarcaciones, y el
número de cristianos participantes se elevó a más de 80.000 hombres.
Los resultados de la batalla pueden calificarse de prodigiosos,
según la versión oficial del acontecimiento: 90 naves turcas
hundidas y 130 capturadas, mientras que del bando cristiano sólo se
perdieron 15 galeras. España logró con aquella batalla que, a partir
de entonces, las galeras turcas dejaran de frecuentar el
Mediterráneo occidental.
De entre la documentación celosamente
conservada en el Archivo General de Simancas relativa a la batalla,
Testimonio Editorial ha elegido las dos piezas que tienen mayor
significado: el documento original de la Liga Santa, firmado por las
tres partes y escrito en vitela (25, mayo, 1571) y el mapa original
de la batalla, con anotaciones en italiano y dibujos de barcos, que
indica la disposición de las flotas contendientes –la turca,
formando una media luna, y la cristiana, una cruz–.
Estudio de José Luis Rodríguez de Diego, Director del Archivo
General de Simancas.
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